domingo, 24 de octubre de 2010

OTTO DIX, la implicación en el momento histórico.



Si Grosz (entrada anterior de este blog) se valió de su Arte para denunciar a los causantes de la guerra, las desigualdades sociales y la injusticia, Otto Dix, amigo del primero, nos mostró con su obra a las victimas de todo ello.


Otto Dix nació en diciembre de 1891 en Untermhaus, Turingia. Hijo de obreros cualificados estudió dibujo y muy joven comenzó a trabajar como pintor-decorador. En 1908 ya pintó sus primeros óleos, pasteles y dibujos al carboncillo y un año más tarde ingresaba en la Escuela de Artes y Oficios de Dresde, la que sería su amada ciudad.



LLAMARADAS 1917



Pero la Primera Guerra Mundial iba a interrumpir de manera decisiva la vida de los artistas de la época. Pocos se libraron de los efectos de la guerra y no sólo en lo referente a su obra. Kirchner (este blog, entrada 1 de octubre) terminó en un sanatorio destrozado física y mentalmente, Marc sucumbió en Verdún y Oskar Kokoschka que también nos visitará en estos Encuentros, fue capturado en el frente oriental. Dix, en parte, tuvo más suerte que todos ellos pues recorrió como voluntario el frente, fue herido y condecorado. Y digo que tuvo más suerte en parte, porque durante la campaña dejó un amplio testimonio escrito y también gráfico en el que se relatan los horrores de la guerra y que muestra lo mucho que también le afectó la contienda.


Entre los lienzos de esa época encontramos el “Autorretrato como soldado” que representa un Dix con una expresión que por si sola dice lo que le tocó vivir.



AUTORRETRATO COMO SOLDADO 1914



Tanto Dix, como Grosz y Max Beckmann (este blog entrada 20 de septiembre) sufrieron las vivencias de la guerra mundial y sus consecuencias y tuvieron muchos puntos en común. Fueron perseguidos por los nazis, sus obras arrinconadas y en un momento dado, se dejaron subyugar por “la ciudad” como tema para sus lienzos. Esas ciudades alemanas que nos mostraron en su totalidad, con lo atractivo y con aquello que no lo era tanto, con sus habitantes burgueses y con aquellos que se valían de la propia ciudad para subsistir, como las prostitutas y los vagabundos.




ESCENA DE UN SUBURBIO



Otto Dix, al igual que Grosz y Beckmann, también tuvo su momento “expresionista”y además “paseó” por muchos de los “ismos” que en su época estuvieron presentes en la Historia del Arte. Además Dix con su obra tomó parte en debates para intentar explicar lo que significa el Arte para la sociedad.



PRAGUE STREET 1920



No hay duda de que fue un artista con una gran implicación en el momento histórico que le tocó vivir, así que no es de extrañar que la política también fuera un elemento importante a la hora de entender la sociedad y que su implicación en ella le obligase a mostrar con sus “armas”, es decir con su Arte, a los humildes, a los derrotados y a los que la historia marginaba. Sus personajes mutilados, las busconas de los bajos barrios y las calles más obscuras y apartadas de las ciudades eran temas recurrentes en su obra.




JUGADORES



Mostró todo aquello que la sociedad burguesa, en nombre de la educación, intenta ocultar y como no podía ser de otra manera, todo ello le llevó a ser un personaje muy poco “querido” por el poder nazi. Según ellos, Dix, al igual que los artistas anteriormente mencionados, ejercía “un arte degenerado”.



WOMAN LYING ON A LEOPARD SKIN



Lo cierto es que la toma del poder por los nazis supuso para Otto Dix un golpe que no superaría. Perdió fama y también energía, aunque para entonces ya era un artista que figuraba con voz propia como representante de toda una época. Al igual que sus compañeros, con su obra nos dejó “narrada” una parte de la historia que nos ayuda a entender el futuro. Mostraría las trincheras, los impactos de las bombas, los cadáveres destrozados y toda la naturaleza destrozada. Para Dix la guerra era un fenómeno que aunque parece describir con cierta distancia, no oculta una fuerte denuncia.




LA GUERRA 1929-1932



Esas denuncias no fueron perdonadas por los nazis sobre todo porque en un comienzo Dix también pareció sucumbir a la fascinación de los uniformes, al entusiasmo popular y a la atracción de las “luces” del nazismo. Era difícil no dejarse arrastrar por ese delirio que fascinó a tantos. Más de un intelectual de la época, confesó que había algo grande ese movimiento de masas. Pero Dix no se dejó engañar, y aunque se decía no pacifista, y no “político”, lo cierto es que su obra es antibelicista y su vida, compromiso y obra, estuvieron siempre con la izquierda.


La época en la que Dix más destacó fue aquella en la que los tiempos eran turbulentos. Esa época terrible en la que las posturas, tanto de izquierdas como de derechas estaban radicalizadas y enfrentadas a diario en las calles, es decir, los tiempos de revuelta.


A Dix le tocó vivir más de un momento convulso. Tras la guerra de 1919 regresó a Dresde en dónde se podría decir que su carrera tocó el momento más brillante y también dónde se manifestó como muy político.



AUTORRETRATO CON CABALLETE 1927


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Bajo la presión de una huelga general, Guillermo II abdica y la República de Weimar se pone en marcha. Sin embargo, buena parte de Alemania, en especial Berlín, donde se juega su destino la República, se halla sumida en huelgas en manifestaciones, desfiles y proclamas. Queda otra revolución pendiente. Es época, de asesinatos de personas comprometidas, de parados que en Berlín alcanzan una cifra desbordada y sobre todo hay que añadir los inválidos y heridos de una guerra con todas sus consecuencias. El cuadro social es terrible y los artistas, sobre todo aquellos con conciencia social, no pueden permanecer al margen. Y Dix no fue ajeno, a todo eso. Arte y política se dan la mano. Se hablaba ya de “una agrupación de los artistas plásticos radicales


El expresionismo tocaba a su fin y pintores como Otto Dix iban a participar activamente en su disolución pero también en su superación y renovación.



FRAU DR. KOSH



Dix en un principio, mantuvo un expresionismo puro que alternaba con su inclinación hacia el cubo-futurismo. Se encuentran también en sus temas: la muerte, el eros, el nacimiento, pero aún Dix no ha encontrado la forma exacta de expresarse.



MI AMIGA ELIS 1919 . Cubo-futurismo



En 1920 será dadaísta y en esos vaivenes va de la deformación caricaturesca al expresionismo o al sarcasmo. Otto Dix, artísticamente hablando, pasó, como ya se ha mencionado, por diferentes “fases” o “ismos”. Cubismo, Expresionismo, pero sobre todo se confesaba un realista.



HUGO ERFUTH CON UN PERRO 1926



Durante un par de años, de 1925 a 1927, Dix estuvo en Berlín, la ciudad en la que confluían vanguardia y crisis social. En una palabra en donde se fraguaba la historia. Y Dix fue testigo y narrador gráfico.



METROPOLIS



Su tríptico “Metrópolis es posiblemente la muestra de lo que aquel momento dio de sí. El capitalismo, el jazz, el alcohol, las drogas, y baile. Pero también lisiados que arrastran sus muñones por las aceras, y prostitutas que lucen sus despojos a las puertas de las mansiones.”Metrópolis” nos ofrece una modernidad crítica y madura. Son los años en los que el capitalismo muestra su cara amarga, y son los años en los que la pintura, la música y el teatro alemanes se muestran al mundo.




Detalle central de METROPOLIS



Todo aquello no podía durar. Se organiza un sistema de incursiones, asaltos y “operaciones de limpieza” contra los comunistas y los barrios obreros. En el final de la década, era el paro lo que amenazaba a unos alemanes cuyo nivel de vida se había deteriorado, cuya salud empeoraba por momentos. Los dorados años veinte ya no eran dorados. Y la marea nazi no perdió su oportunidad. Hitler va a ocupar el cargo de canciller. Es la culminación de un proceso que cambiará la historia no sólo de Alemania sino de todo el mundo.




SILVIA VON HARDEN 1926



Y los poetas, los pintores, los músicos en una palabra, los artistas, lo constatarán enseguida. En abril de 1933 Von Killinger, comisario del Reich anota en su diario: “¿Vive todavía ese cerdo?” Ese cerdo es Otto Dix. Vive todavía y se le expulsa de la Academia de Bellas Artes de Prusia y se le destituye de su cargo en la Academia de Artes Plásticas de Dresde .




LOS SIETE PECADOS CAPITALES



El óleo, “Los siete pecados capitales” data de esa fecha. Justo después de verse obligado a abandonar el puesto de profesor, Dix interpreta en este lienzo la situación política de Alemania. En un primer plano una harapienta recoge dinero del suelo. Es la figura de “La Avaricia”, en sus espaldas se encuentra “La Envidia”, un hombrecito ridículo con aspecto infantil que recuerda al dictador. Detrás “La pereza” está representada como un esqueleto que habla de la falta de preocupación del pueblo alemán y que el artista consideraba causa de la toma del poder nazi. Y detrás, de izquierda a derecha están “La Ira” , El Orgullo, La Gula, y La Lascivia.



Hasta el Führer al ver sus cuadros, lamentó no poder encerrarle. Pero hizo algo parecido. Con sus operaciones de “limpieza” le confiscaron cerca de 260 obra. Y finalmente Otto Dix se “exilia” a orillas del Lago Constanza.



RETRATO DEL PINTOR HANS THEO Y SU ESPOSA 1933



En Constanza Otto Dix pintó paisajes, regresó a motivos de la tradición cristiana, hizo algunos retratos y, cuando podía, volvía a su adorada Dresde. Hasta su muerte, el 25 de julio de 1969.



AUTORRETRATO CON MARCELA, su nieta. 1969



Otto Dix fue testigo de su tiempo y dejó constancia de ello. Apostó por mostrar las miserias humanas. Su obra, está llena de desolación y también de sensibilidad porque fue capaz de dejar “pintada” la historia. Retratista perfecto, presente en todos los “ismos”, forma parte de lo mejor del Siglo XX.



EL ARTISTA EN SU ESTUDIO EN 1927



NOTA: Para mejor visualizar la fotografía “picar” con el ratón encima de las que interesen.

Para la lectura de entradas anteriores, ir a la ventana de la derecha y “picar” en los años y meses. Se desplegarán los títulos correspondientes a cada fecha.




Fuentes consultadas:

El Viejo Topo. Texto de Antonio Garcia Vila

Arte del siglo XX. Varios autores. (Ed. Taschen)

Pinturas del Siglo XX. Varios autores.

La historia visual del Arte. Varios autores. (Ed.Larousse)

Fotografía: las mismas y la propia red.

8 comentarios:

Maru dijo...

Muy interesante el personaje que nos traes hoy. A este Dix nunca lo había conocido, pero me parece uno de los grandes artistas del siglo XX, pues según nos explicas no sólo pintaba la realidad que vivió, sino que estuvo fuertemente comprometido con su época. Debe ser impresionante conocer de cerca su obra. El cuadro de los siete pecados capitales es fantástico.¿No recuerda un poco al Bosco en El Jardin de las Delicias?

Mentxu de la Cuesta dijo...

Todos estos artistas que nos visitan últimamente tienen doble interés, al menos para mí. Por un lado su implicación histórica ya que, tanto Dix como los anteriores, no pudieron mantenerse al margen de los terribles acontecimientos históricos y por otra parte, artísticamente hablando, fueron grandes. Concretamente Dix "tocó" todos los "ismos". El que nos hayan visitado como expresionistas, se debe a que fueron exponentes de toda una época y por lo tanto, aunque no se mantuvieron con la misma factura durante toda su vida profesional, en un momento dado confluyeron en el expresionismo.
En cuanto a tu mención sobre El Bosco hay algo que es imposible ignorar: Todos los pintores modernos bebieron en las fuentes de los anteriores. Pocos son los que, si profundizamos en sus obras, no muestran en ella, o en parte de ella, la influencia de un clásico. Me alegro "verte" en los Encuentros.

mateosantamarta dijo...

A pesar de sus idas y venidas es evidente que es un artista que supera los tópicos del expresionismo y busca por la vía que le parece más propia: una nueva figuración que ha asimilado lo mejor del expresionismo. Sus retratos más realistas son una maravilla, sin quitar un ápice al resto de su obra.
La época que nos estás presentando es inquietante y los artistas, como los demás, fueron víctimas propiciatorias.
Un abrazo y gracias por tu visita.

Mentxu de la Cuesta dijo...

Gracias a ti Mateo, es un placer leerte y por supuesto admirar tu obra. Un abrazo

Beatriz Ruiz dijo...

Pienso que esa implicación en su momento histórico es lo más importante en todos estos artistas que nos estás trayendo.

Además es muy difícil pasarlos por alto. Sientes admiración o rechazo... pero indiferencia???... Me parece imposible.

Vengo de la página de Mateo, no la conocía... y sí, es un placer...

Gracias Mentxu.

Mentxu de la Cuesta dijo...

En muchos momentos de la Historia del Arte, que no es otra que la Historia en general, hemos encontrado artistas que se han implicado socialmente. También es una aptitud que ha estado cargada de controversias. De unos que veían como panfletario ese arte, y de otros que pensaban que no toda creación era buena. Dentro del arte comprometido hay de todo, desde obras que son un verdadero panfleto, carente de creatividad y de calidad y obras que son auténticas obras de arte. Como en otros ámbitos de la vida, aquello realizado con rigor y profesionalidad es lo que vale y si además la persona que lo realiza es capaz de poner su creatividad al servicio de la sociedad tiene doble valor. Por otra parte, hay que tener en cuenta que el momento histórico en que se movieron todos ellos fue muy especial. Como bien nos lo exponen en sus biografías, era difícil mantenerse al margen.

Mateo es uno de nuestros últimos visitantes y además de ser un artista he podido comprobar que es un gran teórico del arte. Sois ambos bienvenidos. Abrazos desde el frío norte.

Isolda dijo...

Querida Mentxu, como sabes, llego atraída más por la dedicación que pones en tus entradas, que por el artista en sí. Aunque esta vez, encuentro pinturas fascinantes entre tantas como traes. La guerra, su autorretrato y el de Hugo Erfurth son maravillosos, a mi modo de ver. La pintura es así y efectivamente hay autores que van con su tiempo, se implican en todas las tendencias y, según tus propias palabras, "dejan pintada a historia", además de marcada profundamente en sus vidas.
Como siempre, mil besos de sur a norte.

Mentxu de la Cuesta dijo...

Posiblemente en Dix confluyen como en ningùn otro, el compromiso político con la creatividad. No se puede dudar de que era un artista excelente sobre todo como pintor realista, como el mismo reconocía. Me costaría quedarme con un solo lienzo. Metrópolis me parece fascinante y los 7 pecados capitales también. Creo que están cargados de ironía y denuncia muy bien combinadas. Silvia Von Harden me encanta a la hora del retrato. En fin, que considero que su fama fue muy merecida. Un abrazo bien largo de Norte a Sur.