domingo, 1 de agosto de 2010

EDWARD HOPPER. Pinturas con alma.I



Un artista estuvo presente en todos los apartados temáticos de “Realismos modernos” del Thyssen. Lo pudimos encontrar con paisajes rurales, con los industriales, fue magistral con los retratos íntimos y hasta con el lienzo “vacío”, y nos mostró la ciudad americana como nadie.

LA CIUDAD 1927

En todos ellos nos mostró el dominio de técnica y tema y algo mucho más importante, la capacidad de sacar “el alma” del cuadro. A ello me refería en una pequeña entrada de este blog, de título “El alma de las pinturas”, el día 29 de Marzo de 2009, entrada que ilustré con el cuadro del Faro que hoy encabeza el Blog.
El artista que tenía esa capacidad de sacar “el alma” hasta de una habitación, incluso vacía, no podía ser otro que Edward Hopper.


DIGRESIÓN FILOSÓFICA 1959

Porque hay algo que no se aprende en las Escuelas de Bellas Artes y eso es mostrar “el alma” del cuadro hasta despertar en el espectador las emociones. Eso es algo difícil de aprender. Es un don que se posee o no se posee y Hopper era el maestro en ese Arte.


AUTOMAT 1927


Posiblemente se ha dicho, escrito, publicado y fotografiado vida y obra de Hopper desde todos los ángulos posibles. Su vida, artística y personal, se ha descrito con ensayos, con ilustraciones, en fin, de todas las maneras que se puede realizar una recopilación de la vida de una persona. Así que poco voy a poder añadir aquí.
Si algo tiene de dificultad un blog es la limitación del espacio. Si añadimos, como es el caso, una gran obra y una enorme admiración por ella, el espacio se me hace mucho más pequeño porque además es sumamente difícil hacer una selección de la amplia producción que realizó en sus diferentes temáticas.
Os dejo, un pequeño resumen que nos acerca a los diferentes temas que el trabajó, y algunas pequeñas anécdotas de su vida. Siempre faltará espacio y me faltaran palabras para expresar lo que me hace sentir su pintura.


BLOQUES DE APARTAMENTOS RÍO HARLEM 1930

Nació Hopper en 1882 a orillas del río Hudson. Con 5 años dibujaba y a los 10 firmaba sus dibujos, lo cual le diferenciaba de otros niños de su edad. Poco se sabe de su vida ya que fue muy poco proclive a dar detalles sobre si mismo.
Estudió en la escuela de la localidad y quería ser artista. Sus padres le apoyaron pero le aconsejaron estudiar ilustración o artes gráficas para asegurarse la existencia.
Así que continuó su formación en una escuela de Ilustración y más tarde, en el New Cork School of Art, estudió grabado y pintura. Algunos de sus compañeros como Rockwell Kent y George Bellows serían famosos antes que él.
Pasó un año en París, conoció la obra de Cézanne y Gaugin y también la de Juan Gris que en esa época llegaba a la capital parisina. Pero Hopper no parecía muy impresionado por aquella vanguardia. Marcha a Londres y conoce la obra de Turner, en Amsterdan la de Rembrand y regresa a N.York. Salvo una breve visita a Berlín, Bruselas y España no volvería a Europa y en 1920 comienza a abordar los temas americanos. Sus paisajes del estado de Maine, sus costas y carreteras le harían famoso.


CAPE COP EN OCTUBRE 1946

La civilización en oposición a un paisaje salvaje y a la naturaleza en estado puro, iba a ser otro tema recurrente en su obra. Cuando es invitado a exponer en el Brooklyn Museum de N.York, su recientemente retomada obra en acuarela logra tal éxito que se puede permitir dejar el trabajo de ilustrador para dedicarse de lleno a la pintura. Junto a su mujer, también pintora, adquieren un estudio en Massachussets dónde pasarán los veranos.


ATARDECER EN CAPE COP 1939 (DETALLE)

La factura adquirida por Hopper en la década de los 20, cuando contaba 42 años, ya no iba a cambiar. Era un estilo individual y genuino. No sólo en lo que se refiere a forma y textura sino sobre todo a la temática. Rechazó el arte moderno europeo siguiendo un estilo realista propio con esos temas tan americanos.


PASO A NIVEL 1922-23

Además de su temática de civilización opuesta a naturaleza, trabajó con frecuencia el tema de la mujer recluida en un interior. Vestida o en total desnudez, nos presenta mujeres en situaciones cotidianas o íntimas, llenas de misterio, pero en absoluto sensacionalistas. El vacío como soledad es también tema presente en su obra.


HABITACION DE HOTEL 1931

Tuvo un gran dominio de la luz y las sombras, del dibujo y la perspectiva adquirido en su formación de ilustrador ,de la que había vivido mucho tiempo.
Como comentaba en la introducción de hoy, mucho y muchos han escrito sobre la obra del gran artista americano, pero creo que hay que mencionar especialmente al poeta canadiense Mark Strand. En español tenemos un pequeño libro con el título de “Hopper” (Editorial Lumen) en la que Strand nos comenta una treintena de cuadros del pintor. Es un ensayo profundo de su obra.

OFICINA DE N.YORK 1927

Voy a traer hasta aquí alguno de sus comentarios y así mismo, la reflexión que yo misma realizo sobre algunas obras de Hopper, porque no hay duda de que el Arte de la pintura, como el de la literatura, tiene muchas lecturas. Tantas como espectadores o lectores.
Comenzaré con el cuadro La Escalera, posiblemente uno de los mejores lienzos para representar ese contraste entre interior (seguro) y exterior (desconocido) y la inquietud que transmite.

LA ESCALERA 1919

Se trata de un lienzo pequeño y de los más misteriosos de Hopper. Es una escalera en el interior de una casa que nos hace dirigirnos hacia el exterior. Nos sitúa en su parte superior y de cara al exterior en una invitación a dejar el espacio interno. Al fondo, la puerta abierta parece atraernos. Lo que nos espera es una naturaleza muy propia de Hopper. Un paisaje nada “sosegador”. Como acostumbra, la naturaleza que nos ofrece no es apacible.
El cuadro transmite , al menos a mi me transmite, una sensación de opresión, puesto que la escalera empuja a salir, te echa de la casa, pero lo que nos ofrece, aquello que está enfrente de la puerta, es muy inquietante.
El pequeño óleo, sin ningún personaje, nos “mete” dentro de él. Nos coloca al principio de esa escalera y nos hace partícipes de esa necesidad de salir de la casa y del temor de lo que tenemos enfrente.

Y en su recurrente oposición entre naturaleza y civilización traigo un lienzo que “interpreto” de forma muy diferente a la de la mayoría de los críticos que lo han estudiado. Se trata de “Habitación junto al mar”.


HABITACION JUNTO AL MAR 1951

“Habitación junto al mar” es un óleo de 73,7 x 101,6 en el que Hooper nos muestra el contraste entre la naturaleza intacta, y la civilización (la habitación) abandonada (vacía). La confrontación según los críticos tiene mucho de surrealista.

Lo que me dice el cuadro:
La naturaleza, en este caso representada por el mar que asoma al borde de la puerta abierta, no me sugiere la naturaleza amenazadora de otros cuadros de Hopper. Creo que es el único, o uno de los pocos cuadros de este pintor, en que su naturaleza no despierta en mí inquietud. A pesar de la inmensidad de un mar que se muestra hostil, no hace que sienta temor hacia esa naturaleza en estado puro. Todo lo contrario, se me presenta luminosa, porque luminoso es el lienzo. El sol entra en la habitación pero también parece que con él penetra el azul del mar. En el fondo de la habitación que efectivamente está “abandonada” por la persona, se deja entrever parte de unos muebles y el lado izquierdo de un cuadro que cuelga en la pared. Más que de abandono, me transmite una sensación de refugio y de quieta “espera” del “ausente”. Casi diría que me tranquiliza la presencia de esos muebles y de esa luminosidad.
En una palabra, mis emociones ante este cuadro son totalmente opuestas a las que, según los críticos, el pintor quería despertar.

Otro lienzo de similar temática es: “Sol en la habitación vacía”.

SOL EN LA HABITACIÓN VACIA 1963

Se trata de un óleo sobre lienzo de 73 X 100, es decir de similar formato al anterior. El contraste entre interior y exterior es más difuso, apenas existe. La luz penetra por la ventana que deja entrever una naturaleza de tonos cromáticos similares al interior de la habitación totalmente vacía. En éste ni siquiera aparecen los muebles que hemos visto en “Habitación al mar”. El vacío es total. Parece ser que el pintor en un principio tenía proyectado introducir una figura que finalmente no pintó.

Lo que me transmite el cuadro:
Desolación, una sensación de abandono, de tristeza, y de inseguridad. Un vacío total de la casa que hace sentir en mí un vacío interior y delante “la amenaza”. Lo poco que se deja ver por la ventana de esa naturaleza externa, no invita a que salgamos a ella. Es la naturaleza inquietante muy propia de Hopper y que en mi opinión transmite esa intranquilidad a todo el lienzo y también al espectador.
No sé si era ese el objetivo del artista, pero el vacío es tan poderoso que ni siquiera la luz del sol puede remediar la sensación de soledad.

Y finalmente retomo de nuevo la oposición naturaleza-progreso con un cuadro que se puede admirar en el MOMA de N.York. Se trata de "Gasolina" y de él os dejo el comentario que hace Mark Strand.

GASOLINA 1940

Dice Strand que en “Gasolina”, los árboles parecen “acechar”. Es una arboleda que está justo enfrente de la carretera, la larga carretera, en dónde se encuentra la estación de servicio. Es, según Strand, un telón de fondo para la pequeña Gasolinera y para el empleado que la atiende. La entrada de la estación está delimitada por las bombas de Gasolina y por un edificio pequeño iluminado en el que se lee un letrero luminoso “MOBILGAS”. Dice también que la presencia del empleado no resta angustia a lo que parece anunciar el cuadro: el futuro, el paso del tiempo, por mucho que pospone la noche, iluminando y haciendo el día más largo.

Lo que a mi me transmite el cuadro:
Ante todo, la larga carretera que se pierde en el infinito, efectivamente nos anuncia el futuro, el paso del tiempo, pero sobre todo transmite (a mi personalmente) una angustia hacia lo desconocido.
La arboleda que en opinión de Strand, es el telón de fondo, yo la veo como un “telón” en el lienzo, pero también como “la naturaleza amenazante” siempre presente en la obra de Hopper. Si para muchos artistas y no artistas, la naturaleza transmite placidez y equilibrio, en la obra de Hopper yo jamás los he encontrado, todo lo contrario, esa masa de árboles, es más que un telón, es como un muro “amenazante” que nos empuja a seguir la carretera porque evidentemente no “invita” a adentrarse en la masa de árboles. En cuanto al pequeño edificio de la gasolinera muy iluminado, tanto que da luz a todo el cuadro, a mi me transmite una “ligera” sensación de seguridad.
Es el “foco” iluminado y habitado ante la incertidumbre del infinito de la carretera y la “amenaza” de la naturaleza. No obstante, tanto este “remanso” como la figura humana del hombre de la Gasolinera, transmite una “tranquilidad” muy tenue. Y en esto coincido con Strand.



FARMACIA 1927

Y por hoy termino la entrada dedicada a Edward Hopper. Una entrada que podría haber alargado hasta el infinito porque cada acuarela, cada óleo, cada dibujo o apunte de este artista, tiene la fuerza y el don de hacer reflexionar, no sólo sobre su obra, sino sobre la naturaleza, la ciudad, y sobre la vida cotidiana de las personas.




EDWARD Y JO PINTANDO EN SU ESTUDIO EN 1964

Edward Hopper murió en 1967 en N.York. Apenas un año después, exactamente diez meses, le siguió su esposa Josephine.

Josephine Hopper, de soltera Nivison, también pintora, dejó la pintura cuando se casó con el que sería su marido hasta la muerte. No volvió a tomar los pinceles, pero trabajó como Comisaria de la obra de su marido y sobre todo fue su única modelo. Según dicen, no quería que ninguna otra mujer posará para Edward.



DOS COMEDIANTES


En el último cuadro que pintó Hopper, "Dos comediantes", se representa a el mismo junto a Jo sobre un escenario en una reverencia ante un público imaginario.

Sobre Hopper también en este Blog, las dos siguentes entradas de 8 y 20 de agosto 2010 y la de fecha 5 de Julio de 1012.




 

A finales de Noviembre de este año 2014, a la edad de 80, años fallecía en Nueva York el poeta Mark Strand.

 Me preguntaréis por qué traigo hasta aquí  esta noticia, siendo como es nuestro Blog un lugar fundamentalmente dedicado al Arte.

Dejando aparte que considero la escritura un Arte con mayúsculas, pero que bien es cierto que solo dedico entradas sobre lectura en ocasiones muy puntuales, hoy tengo que dar la noticia y más a los pies de esta Entrada dedicada a Hopper, porque Strand, este gran poeta y también pintor, escribió un precioso libro sobre este artista. (Hopper. Editorial Lumen)

Cuando me refiero a Hopper no puedo por menos que pensar en este librito del que me serví  para las diferentes entradas, además de la presente, sobre Hopper realizadas en este Blog y  de la misma forma cuando leí la noticia del fallecimiento de Mark Strand, me vino inmediatamente toda la obra  de Hopper hasta mi.

También en algunas de las recomendaciones de lecturas estivales recomendé este pequeño libro que nos explica como ninguno la obra del pintor americano.Después de leerlo  es difícil separar a Strand de Hopper y a Hopper de Strand.

Mark Strand nació en 1934 en Canadá.  Obtuvo el grado de Bachiller en Artes y estudió pintura en la Universidad de Yale así como poesía italiana. Su vida como profesor le llevó a impartir clases en numerosos países. Recibió numerosos y prestigiosos premios.

Autor de una poesía nostálgica, evocadora de prados y paisajes yo le recuerdo, si me lo permitís, por ese precioso ensayo sobre Hopper, pintor que tanto admiró.




NOTA: Para mejor visualizar la fotografía “picar” con el ratón encima de las que interesen.
Para la lectura de entradas anteriores, ir a la ventana de la derecha y “picar” en los años y meses. Se desplegarán los títulos correspondientes a cada fecha.



Fuentes consultadas:
Hopper. Mark Strand. (Edit. Lumen)
Hopper. Ivo Kranzfelder. (Edit.Taschen)
Hopper. Realidad y poesía del mito Americano. Silvia Borghesi. (Edit. Electra)
Realismos Modernos. Varios autores. (Para la Expos. del mismo nombre del Thyssen de Madrid)
Catálogo : 350 obras del MOMA de N.York.
Fotografía: Las mismas y archivo propio.

19 comentarios:

Anónimo dijo...

completo resumen de la obra. Muy interesantes las críticas a las obras. Un saludo Juan

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho todo el resumen que haces de este pintor. En algunos cuadros coincido contigo pero me resulta difícil contar todo aquí por falta de espacio. También yo lo he encontrado muy interesante. Inés.

Beatriz Ruiz dijo...

Maravilloso... excepcional... bueno, ya sabes que es uno de mis grandes amores...

Volveré... claro...

Mentxu de la Cuesta dijo...

Las críticas a los cuadros son muy personales. Quiero decir con esto, que cada uno siente e interpreta el arte de diferente manera, incluso uno mismo "siente" diferente ante el mismo lienzo según el momento. Me alegro haber acertado en la entrada de hoy.
Yo también soy rendida admiradora de Hopper, así que ha sido un disfrute volver sobre su obra. Saludos para todos

Beatriz Ruiz dijo...

Es inquietante, cierto... pero tienen alma... y ese saber dar luminosidad tan especial... esas líneas tan comprometidas dentro de los lienzos... esas soledades...

Mentxu de la Cuesta dijo...

Efectivamente, el transmitir la soledad de esa manera es asombroso. El dominio de línea o luz es fantástico pero entra dentro de la formación de un buen profesional y lo fue. De sus tiempos de ilustrador viene toda esa perfección. Pero la capacidad de conmover con la pintura eso es imposible de aprender. Habrá que volver sobre esa pintura en más ocasiones.

Anónimo dijo...

Hay muchos pintores que retrataron la América rural y las ciudades con maestría, pero es imposible no reconocer que el más conocido es Hopper. Nunca me canso de admirar su obra y leo todo lo que aparece sobre ella. Gracias. Oscar.

Isolda dijo...

Querida Mentxu; esta vez entro un poco antes y con más tiempo. Es curioso, en el blog de Mateo Santamarta, hablaba en su última entrada, del alma de la pintura, como haces tú aquí. Difícil cuestión. Tus explicaciones e interpretaciones me parecen magníficas. Describes las pinturas tan detalladamente que como te digo siempre, aprendo mucho. Sin embargo, volviendo a lo del alma, cada espectador la extrae a su manera. Es cierto que coincidimos, en general; yo veo la soledad tremenda en todos ellos. Me quedo seguro con el Faro, el perfil de Harlem y la escalera, que a mí me atrae por la composición y el color y sin embargo no me parece inquietante. En cambio la habitación vacía, pese a su luminosidad aplastante me produce angustia.
Me ha encantado tu visión de la gasolinera. Yo no puedo por menos que acordarme de 'El Cartero siempre llama dos veces' Ya sabes siempre asociando...
No cambies tu faro, es maravilloso. Me produce calma y deseo de habitarlo. Tuve un amigo leonés que quería ser farero y lo consiguió, debí haberle seguido, aunque fuera por poco tiempo.
En la fografía del matrimonio, adivino a pesar de la presencia femenina, la soledad del pintor.
Puedes traerlo de nuevo, si quieres, hay mucha obra que comentar.
Besos con mucha luz.

Mentxu de la Cuesta dijo...

Yo también soy de la opinión de que es imposible no catalogar a Hopper como entre los mejores representantes de la pintura americana.

En cuanto a tu comentario Isolda... pues me remito a lo que digo, tanto en la entrada como en los comentarios. La interpretación y los sentimientos que se mueven con la pintura, y con el arte en general, varían incluso en la misma persona, en función del momento personal en que se admira la obra.
En cuanto a la fotografía del matrimonio, por lo que yo he leído sobre los estudios que se han hecho sobre Hopper, no creo que se tratase de "soledad acompañada", todo lo contrario, Jo fue su compañera, única y entrañable, por lo que he podido leer. Lo que si debía de existir una insatisfacción del pintor hacia su obra, resultado de su perfeccionismo. Algo, por otro lado, muy común entre los artistas. Al parecer nunca encontraba perfecto aquello que pintaba. Pero claro está que todo ello son anécdotas de su vida.

Sobre el alma de las pinturas, la primera vez que hice mención a ello fue precisamente al comienzo de este blog, el año pasado. Y se debió a la reflexión sobre una exposición a la que tuve que asistir y que era "perfecta" en técnica y fría y heladora. Evidentemente eran lienzos sin alma. Es difícil saber describir que es el "alma" de la pintura, pero para mí, la pintura con alma es aquella que tiene capacidad de "mover" para bien o para mal. Es decir la que no te deja indiferente.

Muchas gracias a los dos por vuestra visita.

Beatriz Ruiz dijo...

Me alegra que hayas nombrado a Josephine... pues aunque dejase los pinceles, como comisaria debió ejercer un papel de mucha importancia en la obra de Hopper... y es de justicia nombrarla... claro...

"Dos comediantes" no lo conocía... gracias... me parece absolutamente magnífico...

Mentxu de la Cuesta dijo...

No hay duda de la importancia de Jo en la vida de Hopper. Estuvieron unidos hasta el final. Casi se fueron juntos.

En cuanto a "Dos comediantes", fue el último lienzo pintado por el artista. En el aparecen los dos, pero además el motivo es el de dos máscaras saludando a un público. Dos figuras de la comedia del Arte, un tanto nostálgicas. Creo que es un cuadro que, como la mayoría de los de Hopper, nos lleva a muchas reflexiones y que además resultó el último en salir de sus manos.

La obra de Hopper es inmensa. Hay que añadir a cada lienzo muchos apuntes sobre ellos. Todo un estudio de espacio, color, tema. El sumergirse en su obra es verdaderamente apasionante.

Suricata dijo...

Hola
Es por un amigo que conozco a Hopper, yo la verdad soy una neofita en estos temas...el autor en cuestión me avasalla con sus cuadros y sus intenciones y es innegable que me gusta y mucho. Pero me interesaría saber autores similares a él... supongo que debe haber entre los anaqueles del olvido algunos autores que tal vez son en cuanto a técnica y "conmoción" menores...pero no por ello olvidables. Si tienen alguna referencia me gustaria saberlo, por lo demás. Gracias, buen post.

Mentxu de la Cuesta dijo...

No sé si ha salido mi respuesta porque he tenido problemas en el blog. Así que de nuevo te pongo un comentario.
Hopper está considerado o encuadrado en el llamado realismo americano de principios del siglo XX, se le asocian a la escuela de Ashcan. No obstante, cuando se clasifica a un pintor, sea cual sea, dentro de una tendencia o estilo, hay que entender que es algo general. Hay que estudiar su obra de manera particular y más aún en el caso de este pintor que, personalmente, considero único. Su obra se quedaría pequeña si dijéramos que es un pintor realista sin más. Supo captar la soledad, la melancolía y transmitir las emociones con una sensibilidad especial. No es raro que te haya atrapado porque es difícil que cualquiera que ame el arte no se sienta de esa manera delante de su obra. Te recomiendo también en este blog la entrada sobre el pintor americano Andrew Wyeth de fecha 1.9.10. Para ir a la entrada busca en la columna de la derecha año y mes. Un saludo.

Anónimo dijo...

Claro, mi error fue hacer esa comparación riesgosa. Y en realidad lo que debí preguntar era...qué otros pintores abordan la misma temática soledad, nostalgia, pesadumbre....dudo mucho que de la misma manera que Hopper...ya que cada cuadro es una sensibilidad diferente y hasta un mismo cuadro en diferentes momentos...
Paso a ver tu recomendación, desde ya gracias.

Suricata dijo...

escuela de ashcan...ñem ñem...investigaré.

Mentxu de la Cuesta dijo...

Hola... bueno yo diría que siempre miramos el arte desde una, digamos aproximación, más que una comparación por eso te daba una referencia, la de la escuela de Ashcan o te recomendaba ver en este mismo blog la entrada sobre el americano Andrew Wyeth, no para ejercer una comparación entre ambos, pero sí como un buen ejercicio de observación. Y vuelvo a decir que, en opinión propia, el arte, el artista, incluso los movimientos artísticos, los observamos desde un punto de vista personal e individual, aún siendo movimientos históricos colectivos, y por lo tanto influye el momento y muchos factores más en que se encuentra el individuo. Espero que estos Encuentros te sirvan un poco de disfrute de este arte que todos amamos o por lo menos de incentivo para "investigar" sobre determinados artistas o disciplinas. Saludos.

Mentxu de la Cuesta dijo...

Aunque no te lo he mencionado, he dado por hecho que habías entrado también en los otros artículos aquí escritos en fechas contínuas sobre Hopper. Se tratan de una ampliación sobre su obra pero igual también te interesan.

Anónimo dijo...

Vacío y soledad son la clave ensordecedora de una escena estática en el silencio de formas, ángulos y atmósferas que se respira en Hopper entre la calidez de colores brillantes en contraste con las sombras que reporta una ventana escandalizadora con la presencia de lo exterior queriendo inquietar el alma de una angustia pasiva en recuerdos y anecdotas visuales y melancólicas. Jordán Q.

Mentxu de la Cuesta dijo...

Yo llamo la atención sobre algo que tu mencionas: la calidez. Impresiona que precisamente esa soledad y ese vacio vengan cargados de una calidez que se palpa en toda la obra. Eso y que sea un vacio y una soledad que hablan y expresan, hacen de su obra algo tan grande que sería difícil pensar en el arte sin Hopper.
Gracias por tu visita.