
Han sido muchos los artistas que han sentido la fascinación de la ciudad y que, de un modo u otro, la han integrado en su trabajo.
La ciudad ha sido un tema que ha transcendido a los profesionales del urbanismo, tanto en la actualidad como en tiempos pasados. La literatura se ha hecho eco de este sujeto fascinante y también otros artistas como pintores o escultores han puesto su “punto de mira” en la ciudad y nos han dejado una extensa obra que tiene a la ciudad como eje.

El interés por la ciudad surge con la historia y si nos remontarnos a épocas lejanas ya encontramos la importancia que ésta tenía en todas las culturas. Pero no hay duda de que con el paso del tiempo y con el crecimiento paulatino de las ciudades, en detrimento de los pequeños pueblos y del campo, el interés por la ciudad ha ido creciendo no sólo como lugar que, con más o menos fortuna, hemos logrado que fuese más habitable, sino también como lugar de intercambio y de creatividad.
Podríamos decir que los primeros en “crear” o en intervenir de manera creativa en la ciudad serían los cercanos a la profesión. Es decir urbanistas y profesionales afines, pero yo voy a traer hasta estos “Encuentros” un cuadro más ecléctico y que me parece más interesante ya que posiblemente entraríamos en desacuerdo con muchas de esas ciudades que nos han dejado estos profesionales. Así que vayamos a lo que han plasmado esos artistas que tuvieron a bien tomar como fuente de inspiración el lugar en que vivimos una gran parte de los habitantes de este mundo, moldearlo, mejorarlo y también, en ocasiones idealizarlo.
Comenzaremos por

Si algún autor nos fascinó con este tema, sin duda fue Italo Calvino y sus Ciudades Invisibles.Por algo este libro es de lectura obligatoria entre aquellos que han estudiado arquitectura o los que tienen un interés especial por la ciudad.
Las ciudades invisibles son ciudades inventadas a las que Calvino dio nombres mujer y que nos fueron presentadas a través de un diálogo entre Marco Polo y el Gran Khan. El primero relata a éste la descripción de las ciudades que ha visitado.
Con ello Italo Calvino-Marco Polo, nos daba un punto de reflexión sobre la ciudad en general. La ciudad en este caso es atemporal pero por ello mismo da lugar a la discusión sobre la ciudad actual con sus problemáticas. Y esos puntos de discusión pueden ser tan diversos como la reflexión sobre qué es la ciudad para cada uno, o la dificultad cada vez mayor que supone vivir en una gran ciudad. Ciudad, por otro lado que es obra nuestra, de los que la habitamos.
En ese contexto se plantean unas ciudades “soñadas". Calvino quiere analizar en su libro el motivo que ha llevado al hombre a querer habitar la ciudad y lo qué supone la ciudad. Lugar de encuentro, lugar de intercambio de mercancía, también intercambio de emociones, de relaciones. Ciudades “felices” o “infelices”, sutiles, escondidas. Y todo ello dentro de unas ciudades “inventadas”.
Evidentemente no podemos “viajar” por estas ciudades maravillosas pero si os dejo la referencia de la obra de Calvino y por supuesto una pequeña descripción de una de sus ciudades. He escogido a una ciudad sutil que Calvino denominó “Zenobia”. Después de leer lo que el autor dice sobre ella, la puedo imaginar similar a esta composición que os he hecho.

…”diré de la ciudad de Zenobia que tiene esto de admirable: aunque situada en terreno seco, se levanta sobre altísimos pilotes, y las casas son de bambú y de zinc, con muchas galerías y balcones, situadas a distinta altura, sobre zancos que se superponen unos a otros, unidas por escalas de cuerda y veredas suspendidas coronadas por miradores de techos cónicos, cubas de depósitos de aguas, veletas, de los que sobresalen roldadas, sedales y grúas”….Italo Calvino
Sin salir de la literatura, nos trasladamos a la ciudad moderna y en este caso a la ciudad real con una obra también imprescindible, la de la gran Jane Jacobs, “Muerte y vida de las grandes ciudades”. Otro libro que al igual que el anterior es de lectura obligada para los interesados en el tema.
JANE JACOBS
Esta mujer transformó la planificación del urbanismo de las ciudades. Fue una revolucionaria en su tema y una pensadora brillante. Criticó la llamada “ciudad ideal” que ahora vemos llena de errores y lucho por una “ciudad real”. Fue escritora, conferenciante, educadora y teórica de unas ideas que fueron claves para la gestión urbanística de ciudades como Nueva York, o para otras grandes urbes americanas.
Curiosamente Jacobs no tenía titulación académica en la disciplina que dominaba pero sus conocimientos y su trabajo cambio la forma de desarrollar la gran ciudad en América. Tuvo la habilidad de transformar a los urbanistas de la época para que trabajaran por una ciudad más humana y pensaran más en la comunidad.
En el proyecto de ciudad que ella pregonaba, Jacobs intentó cambiar las reglas que dominaban en el momento ,imponiendo principios novedosos, para hacer las calles y los barrios lugares para vivir y trabajar, llenos de gente, con comercios, a la vez que se cuidaban las raíces históricas. Era partidaria de barrios multi usos y detestaba las llamadas “ciudad-jardín” por considerarlas zonas rígidas y frías y también condenó los edificios de gran altura.
Mujer comprometida había nacido en Pensilvania en 1916 y murió en
Los artistas plásticos también llevaron la ciudad a sus lienzos, como los fotógrafos la inmortalizaron o los escultores la embellecieron. Y los centros de cultura no podían ser ajenos a este interés por la ciudad, así que se hicieron eco de la obra de muchos de estos artistas.
VILLAS FLORENTINAS de Paul Klee
En el año 2004 El Museo Bellas Artes de Bilbao http://www.museobilbao.com/ tomaba el relevo del CCCB de Barcelona para presentar una muestra dedicada a : y cito textualmente, “La ciudad que nunca existió. Arquitecturas fantásticas en el arte occidental”.
Como podéis imaginar la exposición abarcaba representaciones artísticas de arquitectura y ciudades imaginadas por sus autores abarcando desde la antigua Roma hasta la época actual y se presentaba en todos los soportes de los que se sirve el artista para expresarse.
Así, pudimos admirar frescos, lienzos, dibujos, fotografías y modernas instalaciones. Nos encontramos con muchos creadores plásticos actuales, pero la muestra sobre todo nos trajo joyas como los frescos de Pompeya que habían “viajado” desde el Museo Arqueológico de Nápoles y artistas de las vanguardias históricas que se habían visto atrapados por “la ciudad”.
Entre ellos no faltaron aquellos que tantas y tantas veces hemos admirado como el metafísico De Chirico, Mario Sironi o Paul Klee.
DE CHIRICO (1914)
De Chirico fue un artista especial. Sus primeras obras fueron paisajes extraños oníricos. Sus cuadros eran unos espacios soñados. Más tarde buscaría un camino más clásico y personal, pero nos dejó toda una serie de elementos con los que lo identificamos inmediatamente como las plazas, torres, columnas o arcadas. Era su ciudad particular.
PAISAJE URBANO de Sironi (1934)
También Mario Sironi que había abandonado los estudios de Ingeniería y se relacionó mucho con los arquitectos racionalistas se inclinó por una pintura en la que figuran los temas urbanos y las fábricas. Una pintura “urbana” que nos recuerda mucho a la de De Chirico.
Hubo muchos más que tuvieron a la ciudad como punto de referencia a la hora de crear. No podemos olvidar a Dalí, Mondrian o Magritte que, al igual que el ya mencionado Paul Klee, en un momento de su trayectoria cayeron en fascinación de la ciudad. Todos ellos que tenían sus espacios urbanos soñados.
MAGRITTE
Y para finalizar, yo mencionaría a un artista que entendió la ciudad como ninguno, que nos la presentó en muchas ocasiones en un paralelismo con la naturaleza y sobre todo la entendió como un todo con sus habitantes y con las soledades que a muchos de ellos les acarrea. Me estoy refiriendo a Edward Hopper.
NOCTAMBULO de E.Hopper (1942)
Sus lienzos en ocasiones nos “asoman” a la ciudad o contrariamente, desde el exterior de la solitaria calle nos muestra la soledad de sus habitantes como en “Noctámbulo” en el que la luz poderosa de una cafetería nos atrae cual escenario horizontal de un teatro en el que se presentan unas figuras que en la noche urbana hacen una última consumición en una soledad compartida.
AMANECER EN PENSILVANIA de E. Hopper (1942)
En “Amanecer en Pensilvania”, también un lienzo horizontal, la mirada se encuentra con un escenario bastante diferente. La fachada de una fábrica o edificio industrial como fondo del andén del ferrocarril, todo ello encuadrado por un marco desde el que “miramos” o “esperamos” porque esa es la sensación que nos transmite el cuadro. La de la espera antes de la marcha. Un sentimiento de estar “encerrados” a la espera del viaje o de la libertad.
PUENTE DE MACOMB’S DAM de E.Hopper (1935)
Y finalmente os dejo de este genial artista “Puente de Macomb’s Dam”, una pintura que nos presenta una estampa típica de una ciudad americana. Esa América que el tanto pintó. Porque aunque Hopper viajó a Europa y conoció los movimientos artísticos parisinos y europeos, estos no le interesaron demasiado y desde luego no influyeron en su obra. Regresó a su país y no volvió a abandonarlo y aunque el se sentía muy escéptico hacia la pintura denominada “American Scene” no se puede negar que fue un embajador de su país, sus ciudades y sus gentes a través de su pintura.
Termino aquí este breve relato de la influencia que ha tenido y tiene la ciudad para los que la habitamos y sobre todo para aquel que tiene la capacidad de inspirarse en ella para mostrarnos el lugar en que vivimos de manera tan fascinante.
NOTA: Para mejor visualizar la fotografía “picar” con el ratón encima de las que interesen.
Para la lectura de entradas anteriores, ir a la ventana de la derecha y “picar” en los años y meses. Se desplegarán los títulos correspondientes a cada fecha.
Fuentes consultadas:
Breve Historia del Arte. David Giralt (Ed.Globo)
Las ciudades invisibles. Italo Calvino (Ed.Minotauro)
Muerte y vida de las grandes ciudades. Jane Jacobs. (Ed.Península.) Descatalogado
Hopper. Mark Strand (Ed.Lumen)
Hopper. Ivo Krnzfelder (Ed.Taschen)
Fotografía: Las mismas y archivo propio.


10 comentarios:
Muchas vivimos en ciudades añorando el campo o el pueblo pequeño y cuando estamos en el campo nos acordamos de la ciudad. En mi caso mi corazón está partido entre ambos lugares y también busco una ciudad ideal. He leído a Italo Calvino y me quedaría en alguna de sus ciudades. Un saludo desde una ciudad.
Para anónimo: mis sentimientos se acercan a los tuyos. Vivo en un lugar pequeño, me encantaría retirarme más aún, pero necesito tener cerca todo aquello que me ofrece la ciudad. Sobre todo a nivel cultural. Pero eso sí, busco la ciudad ideal. Yo me quedo con la labor de Jane Jacobs. Me apasionó leer la vida de esta mujer, aunque claro está que las ciudades de Italo están para soñar. Viviría en todas ellas. Saludos.
Dejé la ciudad y volví al pueblo en que nací porque quería ofrecerle a mi hija una infancia en la que puediera disfrutar de la calle, sin el agobio de una ciudad. Pero este pueblo lo están destrozando, lo están dejando sin personalidad, nadie diría que ha es "un pueblo pesquero". Ederra zure artikulua. Gotzo
La clave sin duda está en hacer las cosas bien y en encontrar un equilibrio. Para las que necesitamos ese "nutrirnos" de la ciudad y de lo que ella ofrece,creo que la clave está en buscar la cercanía de una ciudad y a la vez vivir en un lugar que esté cerca de la naturaleza, pero ojo! que ambos lugares, pueblo y ciudad ,hayan sido desarrollados con unos cánones lógicos y respetuosos con la naturaleza y el entorno y sobre todo que se haya sabido desarrollar esa integración de lo nuevo con lo que ya existe, sin que lo uno destruya lo otro y dejando que esto nuevo sea el legado que daremos a los que nos siguen.
Nuestro pueblo se ha convertido en algo que no cumple ni lo uno ni lo otro. No respeta lo que existe o no han sabido integrar lo nuevo con respeto en lo existente y aún así, si contemplamos el resto de pueblos y las costas de la península podemos pensar que casi somos privilegiados, aunque claro está, "el mal de muchos es consuelo de tontos" y a mi ese consuelo no me sirve. Musu bat.
Magnífica entrada y muy interesante... Yo no conocí hasta ahora la ciudad ideal, y dudo que la encuentre... Me encuentro mucho más agusto cerca de la naturaleza, algo que parece no casa bien con las ciudades... Pero podría ser, no???...
Ese Noctámbulo me tiene enamorada...
Besos...
Posiblemente esa ciudad ideal no exista más que en sueños, o en la literatura de Italo Calvino, pero no podrás negar, aunque te sientas mejor en la naturaleza, como me sucede a mi,que no disfrutas de la ciudad. Las ciudades ofrecen algo imprescindible para "nutrirnos". Yo suelo decir que la naturaleza me nutre el alma y la cultura la mente. Y para nutrir ésta una ciudad ofrece mucho. Eso sí, como le decía a Gotzo, hay que buscar el equilibrio. De eso sabía mucho Jacobs, por algo cambió la fisonomía de Nueva York. Y yo también estoy enamorada de los cuadros de Hooper. En realida no sabría con cual quedarme. Supongo que uno importante para mi es el "faro" que "iluminan" los datos de mi blog. Por algo lo puse. Un abrazo y un buen viaje. Que la luz del faro te ilumine en tu nueva aventura.
Por fin tengo un ratito para comentar esta magnífica entrada. En cuanto leí el título, estaba segura de que me iba a encontrar con mi pintor favorito: Antonio López. Te diré que él y Cristóbal Toral, son dos de los actuales que más admiro. Y no me has defraudado, cuando he visto mi Gran Vía. Cada día la veo junto con Madrid desde Torres Blancas. Las dos litorafías están en mi habitación. En mi baño cómo no, tengo su Lavabo y espejo. Ya sé, ya sé,¡qué le importará a España!
Sigo, lo cierto es que todos ls pintores que has traído me encantan. Paul Klee, por su cromatismo (gracias)en esas Villas Florentinas.
La ciudad ideal en el frontal. De Chirico me encanta. La Zenobia que nos has representado, seguro que existe, lo mismo se la encuentra Beatriz en su viaje. Hopper me recuerda a las buenas novelas y teatro americano de los cuarenta y cincuenta, Mohgam, Faulkner, Silinger...
Magritte, siempre sorprendente. A Sironi, no lo conocía y me ha gustado mucho.
Nací en el centro de una gran ciudad y cada cambio en mi vida ha sido para alejarme un poco más. No he leído las Ciudades invisibles, pero tampoco me importaría vivir como el Barón Rampante.
Haces un trabajo de divulgación fantástico.
Que sirvan de recompensa mis besos de sur a norte.
Es un placer hacer una entrada para recibir un comentario como el tuyo, extenso y ameno. Me encanta que disfrutes como yo con el arte.
Ya tenía en mente traer a De Chirico y enlazarlo con Sironi, puesto que éste último en una etapa también cayó en la pintura metafísica como De Chirico. Además todos ellos, junto a Morandi y Carrá merecen que les dediquemos unas semanas en estos encuentros. Seguro que será un disfrute. Es una maravillosa recompensa el saber que lees esto. Besos de Norte a Sur.
Estaria dispuesta a vivir en una ciudad inventada por mí. Al leer he tenido muchas ideas. Un saludo Inés.
Yo pienso que soñar cada uno con la ciudad ideal está muy bien, pero situándonos en la realidad lo mejor sería que todos uniésemos fuerzas para lograr una ciudad más humana y sostenible. Algo así como lo que consiguió Jacobs.Y para eso se tendría que implicar el gobierno de turno, no tendrían que existir intereses creados y muchas cosas que todos sabemos que, desgraciadamente, en este país parece muy difícil de conseguir. Saludos.
Publicar un comentario en la entrada