lunes, 25 de enero de 2010

ALEXANDER CALDER, La escultura en movimiento



Siempre he asociado escultura con solidez. Al pensar en esta disciplina siempre me ha venido a la cabeza una sensación de estabilidad, de asentamiento e incluso de fortaleza, aún cuando estuviese delante de una obra de Giacometti (este blog entrada 29 noviembre 2009 ) el escultor que fue capaz de hacer de una línea una escultura, o una escultura tan fina y etérea como una línea en el espacio.

Sin embargo, el artista que hoy visita este Taller de Encuentros rompe con todos esos esquemas. Su escultura, es una obra de ligereza, de colorido alegre, pero sobre todo es la escultura del movimiento. Y es que Alexandre Calder ha sido llamado en más de una ocasión, el escultor de los móviles. Y esa ligereza es transmitida incluso con su obra denominada “estable”.




Calder, considerado uno de los escultores más innovadores del siglo XX, nació en EEUU en 1898 de padres artistas escultores. Estudió ingeniería, título que obtuvo en 1919, pero pronto se inscribió en la Asociación de Estudiantes de Arte y en 1923 se encontraba en París. Su fama no tardó en extenderse a raíz de sus deliciosas formas en alambre, muchas de ellas retratos satíricos. En 1933 volvería a EEUU y desde esa fecha vivió un poco “a caballo” entre EEUU y Europa, concretamente entre N.York y París.



A partir de 1930 Calder comenzaría una incursión en la abstracción como consecuencia de la influencia de artistas europeos como Miró, Arp (este blog entrada 13 enero 2010) o Mondrian. Pero el experimentar con el movimiento, fue lo que le llevó a la fama, al crear dos tipos de escultura la móvil y la estable.

Los móviles son estructuras abstractas que se balancean suavemente suspendidas en el aire. Los estables son formas, también abstractas, inmóviles que sugieren formas de animales. Aunque la obra de Calder consta de escultura en madera, piedra y otros materiales, así como infinidad de dibujos y pinturas, fueron las esculturas estáticas o estables y los móviles los que le darían fama, sobre todo estos últimos.



NÉNUFARES ROJOS en el Guggenheim de Bilbao


En su primera exposición, que causó sensación, sus móviles se accionaban por un motor que el visitante ponía en funcionamiento para conseguir el movimiento. Una vez que el artista descubrió que el motor no era necesario, los creo con la más absoluta simplicidad. Se tratan de diferentes planos de distintos colores, en los que predominan el rojo, negro y blanco, convertidos en escultura gracias al movimiento.


Los estables son, como indica el nombre, justamente lo contrario. Son estáticos y en general de un solo color (el negro) y pesados. Es famoso el titulado “La fuente de Mercurio”, realizado para el pabellón español en la Exposición Internacional de París, con el que se rinde homenaje a los mineros de Almadén que resistieron al franquismo. Esta obra fue donada a la Fundación Miró en 1975.


LA FUENTE DE MERCURIO


La obra de Calder supuso la innovación de “materializar” la línea o dibujo en el espacio, rompiendo con la asociación que se tenía de “escultura-tres dimensiones”. En una palabra, creó una nueva dimensión para esta disciplina.

Calder logró algo bastante difícil en el arte abstracto, que éste consiguiese la aceptación popular. Enormes estables y móviles del artista se pueden encontrar en numerosas plazas y lugares públicos de ciudades como Bruselas, Nueva York, Chicago y muchas más. Después de la II guerra mundial fueron innumerables los encargos que recibió. Un gigantesco móvil rojo y blanco (1975) que se encuentra en la Galería de Arte de Washington fue su última gran obra.

Personalmente creo que la popularidad de Calder, se debe a que su obra es lúdica. Hay una idea generalizada, entre los que no son profesionales del arte, de que éste es aburrido. Calder logró con sus interesantes obras, que el arte llegará a todos, algo difícil de conseguir sobre todo, cuando éste se basa en la abstracción.



FLAMINGO


Cuando se admira su obra en exposiciones o museos, los logros conseguidos con sus móviles de alambre y los juegos de luz que ayudan a proyectarse sobre las paredes, son una prueba de que el Arte puede ser algo muy lejano al aburrimiento. Y lo mismo sucede con sus grandes obras que se colocan en las calles que hacen que los espacios urbanos en dónde se encuentran, se llenen de luz y colorido. Nada mejor para “educar” nuestros sentidos y conseguir que el Arte se convierta en parte de nuestras vidas.


DIBUJOS

Alexandre Calder obtuvo numerosos premios por su obra, entre ellos el premio especial de la XXVI Exposición de Arte Internacional, celebrada en Venecia en el año 1952, el primer premio de escultura de la Exposición Internacional de Escultura y Pintura de Pittsburgo en 1954. Calder también fue un gran ilustrador, realizando la ilustración de numerosos libros. Murió en Nueva York en 1976.





NOTA: Para mejor visualizar la fotografía “picar” con el ratón encima de las que interesen.

Para la lectura de entradas anteriores, ir a la ventana de la derecha y “picar” en los años y meses. Se desplegarán los títulos correspondientes a cada fecha.


Fuentes consultadas:

Archivo propio.

Escultura S.XX. (E.Taschen)

Arte Cinético.

Fotografía: Archivo propio. La misma red.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Es cierto que la obra de Calder nos rompe un poco los esquemas que tenemos sobre la escultura. Yo también la encuentro "divertida" y muy adecuada para los espacios públicos. Una buena manera de mostrar el arte. Un saludo Inés.

Mentxu de la Cuesta dijo...

Todo arte que se adapta al espacio público, que se integra en él, tiene mucho de pedagógico. Eso, en mi opinión, añade interés a la obra. Todo aquello que suponga sacar el Arte a la calle es positivo. Gracias por tu visita.

Anónimo dijo...

Sin duda Calder y todos los que trabajaron en el arte cinético consiguieron dar un toque lúdico y alegre a las zonas urbanas. Un saludo Juan

Mentxu de la Cuesta dijo...

Sí, yo también encuentro que es una obra que transmite alegría y optimismo y además fue totalmente rompedora en su momento. Un abrazo

Anónimo dijo...

sin dudas esta buenisma la pág :|

Anónimo dijo...

Me ha parecido muy interesante este artículo, sólo precisar que Calder nacio en 1898, no en 1818.

Mentxu de la Cuesta dijo...

Gracias por llamar la atención por ese "baile" en los números que rectifico. Un saludo.

Anónimo dijo...

su ultima obra si fue el movil rojo y blanco?

Mentxu de la Cuesta dijo...

Efectivamente un gigantesco móvil rojo y blanco suspendido en el patio de la Galería de Arte de Washington es al parecer la última obra del artista, fechada por algunos biógrafos en 1975 y por otros en 1976, aunque bien puede ser la fecha de comienzo y fin de la misma. Saludos.

Anónimo dijo...

chido oooooooooooooooooooooooooohhhhhhhhhh

Anónimo dijo...

DEFINITIVAMENTE, EL PADRE DEL CINETISMO, UN LEGADO ARTÌSTICO A LA HUMANIDAD

Mentxu de la Cuesta dijo...

Soy de tu misma opinión. Es un auténtico legado artístico. Su obra es alegre, llena de movimiento y luz, fruto de su gran creatividad. Genios así engrandecen el arte y alegran la vida. Un saludo.