viernes, 17 de julio de 2009

MARÍA BLANCHARD, Cubismo con nombre de mujer.



MATERNIDAD 1925


En días pasados, concretamente el 19 junio, hacía referencia a la oportunidad que nos daba la Fundación March de admirar la obra de Tarsila do Amaral, pintora que subía al Blog. Pues bien, ahora es la Fundación Mapfre la que nos trae una pintora, en este caso española, que ya en los primeros meses de 2008 y en la exposición colectiva “Amazonas del arte nuevo”, pudimos admirar.

Al hilo de esta oportunidad, vamos a encontrarnos con esta artista, María Blanchard, (Santander 1881-París 1932) que fue peculiar no sólo como pintora, sino también en su vida personal.


Al igual que lo hacía al referirme a Tarsila, vuelvo a hacer hincapié en el hecho de que ser mujer y artista en esa época, no era tarea fácil en absoluto. A ello hay que añadir que María sufría una minusvalía (era jorobada), algo que iba a marcar su vida para siempre, pero también a forjar su carácter. Y como es de suponer su obra, algo que muestra el alma del artista, no iba a ser menos. Si especial o diferente fue su vida, no menos lo fue su obra.


Siempre estuvo condicionada por esa minusvalía y por su peculiar manera de vestir que en aquellos tiempos iba más allá de lo admitido en una mujer. Era habitual verla desaliñada y cubierta de pintura. Nunca, en toda su vida dejó de pintar, hasta el mismo momento de su muerte a causa de una tuberculosis.


María Blanchard nació en una familia culta y fue su padre quién despertó en ella el amor por el arte y la pintura. Estudió en Madrid y de allí partió a París en dónde se relacionó con artistas de la talla de Juan Gris y Rivera.

Dicen que ella, tan amante de la belleza, sufría mucho por su minusvalía y al parecer ese es un motivo de la casi total ausencia de retratos o fotografías de la pintora. Cuando viajó a Madrid para estudiar, inmediatamente se sintió rechazada. Fue por lo que su vida en París resultó para ella, no sólo la oportunidad de conocer y relacionarse con los grandes artistas del momento, sino el logro de sentirse totalmente libre. María fue una gran pintora, que vivió para el arte.


MUJER ANTE EL ESPEJO 1922



Blanchard pasó de la figuración, fruto de su época de estudiante, al cubismo influenciada por esa estancia en París, para regresar de nuevo a la figuración, aunque eso sí, con influencias de las vanguardias de esa época.

Dicen los que estudiaron su obra en profundidad que en su época cubista nunca llegó a la total descomposición de la forma, que estuvo muy marcada por el cubista Juan Gris y que al desarrollar el cubismo introdujo su factura personal en forma de ricos colores.


Poco a poco abandonaría el cubismo para regresar a la figuración y lo haría “arrastrando” la influencia constructiva del cubismo. Su obra presenta colores contrastados y fuerte dibujo.

De la primera época cubista resaltan varias naturalezas muertas como ésta de1917.



NATURALEZA MUERTA (1917)



A destacar el tratamiento del color, conseguido con el contraste de planos oscuros y claros y matices intermedios. En cuanto al tema, la botella vertical es la encargada de equilibrar las líneas curvas que predominan en toda la composición.


A esa época pertenece también “Mujer con abanico” en la que nos muestra de nuevo la riqueza cromática tan diferente de otros maestros del cubismo.



“MUJER CON ABANICO”


A partir de 1919 comienza el cambio de nuevo hacia la figuración. En las obras de esa época, aunque se representan escenas cotidianas, mantienen influencias cubistas sobre todo en la composición.





LA ECHADORA DE CARTAS 1925-1926


En Maria tenemos una pintora de proyección universal. Su obra se expone en los principales museos del mundo y en la actualidad son muchas las casas de subastas de prestigio que la buscan por estar muy solicitada.


NOTA: Para mejor visualizar la fotografía “picar” con el ratón encima de las que interesen.

Para la lectura de entradas anteriores, ir a la ventana de la derecha y “picar” en los años y meses. Se desplegarán los títulos correspondientes a cada fecha.


Fuentes consultadas: Archivo propio. Fotografía de la propia red.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Maravillosa pintora la Blanchard. Aprovecharemos para visitar la exposición de Fundación Mapfre. Gracias por la información y por el interesante artículo. Inés.

Victoria dijo...

Precioso comentario, y preciosas fotografias,gracias por compartir estas bellas imagenes con nosotros, un beso guapisima .
Victoria

Mentxu de la Cuesta dijo...

Gracias a ti por la visita al taller. Sabes que para mi es un placer escribir sobre arte y más si éste nos lo proporciona una mujer. Recoger la información de mis archivos, escanear las fotos o "subirlas" de la red es otro de los trabajos que me encanta realizar, si además os gusta leerlo QUE MÁS PUEDO PEDIR!

Anónimo dijo...

Gracias otra vez, Mentxu, por traernos al recuerdo, y en muchos casos darnos a conocer, artistas que se nos quedan como aletargadas en el tiempo. Esta vez ha sido una buena idea hacernos disfrutar con el recuerdo de esta gran pintora, mujer, española y que como casi siempre es reconocida y admirada en otros paises más que en casa. Son unas preciosas obras las que has elegido. Intentaremos verlas en la exposición, si llegamos a tiempo. Un beso. María

Mentxu de la Cuesta dijo...

Al igual que le decía a Victoria, disfruto trayendo a nuestro Taller estas pintoras, por ser buenas artistas, por ser mujeres y también, como tu bien dices, porque en ocasiones "las rescatamos" un poco de ese rincón de la historia en donde quedaron por decirlo de algún modo, un poco a la sombra y casi en el olvido. Es fantástico que entidades de prestigio las traigan a la luz y es algo que si se puede debemos aprovechar. Un beso.

Anónimo dijo...

uno de la FAMILIA