lunes, 12 de octubre de 2009

CÂNDIDO PORTINARI, el mural en Brasil


"MORRO"

Si al hablar de muralismo dirigimos nuestra mirada hacia Brasil un nombre resalta con luz propia, el de Cândido Portinari (Brasil 1903- Río de Janeiro 1962)

De familia pobre, Portinari quedó impactado desde pequeño por los pies de los campesinos a los cuales describía como “pies deformes que pueden contar una historia, semejantes a los mapas con montes, valles, ríos y caminos”. Estas imágenes marcarían su obra en la que contaría al mundo la realidad del trabajador del campo.


"LABRADOR DE CAFÉ"


A los 15 años, para mejorar su formación, se trasladó a Río de Janeiro. No aprobó el examen de acceso en la Escuela Nacional de Bellas Artes y decidió matricularse en el Liceo de Artes y Oficios. Finalmente pasó a Bellas Artes, dónde completó sus estudios.


En 1935, su cuadro “Café” recibe mención honorífica en la Exposición Internacional de Arte Moderno del Instituto Carnegie, en Nueva York. Este hecho le abre una conquista de espacio en el continente y en el mundo que culminaría con un momento especial en 1940 cuando Portinari fue el primer artista sudamericano en tener una exposición individual en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, con la exposición “Portinari of Brasil”.


"CAFÉ 1935"

Este óleo plasma la vida durísima de los trabajadores del café en las plantaciones. Pintado de manera muy dramática, representa a un grupo de hombres y mujeres que cargan con sacos de grano de café. Un capataz agresivo les vigila. Las hileras de los árboles y la repetición de los trabajadores alineados junto a ellos transmiten una sensación de agobio y opresión. Llama la atención la corpulencia con que se han representado a los trabajadores como queriendo hacer hincapié en la dureza del trabajo. Los trabajadores que están descalzos muestran unos grandes pies, esos que desde pequeño le habían impresionado.


Portinari viajó a Europa y se estableció en París después de recorrer España, Italia e Inglaterra.

Si en el comienzo de su carrera recibió una fuerte influencia del pintor, escultor y grabador sueco Anders Zom y del pintor español Ignacio Zuluaga, posteriormente, en alguno de sus retratos manifestó la influencia de Modigliani y al igual que otros pintores y artistas de Latinoamérica recibió la influencia de las primeras vanguardias del siglo XX. Sin duda, una de las más fuertes fue la de Pablo Picasso cuya obra conoció muy bien y cuya obra “Guernica” le marcó fuertemente.


"A IRA DA MAS"


Regresó a Brasil con un gran deseo de pintar la realidad de su pueblo con un nuevo lenguaje pictórico.

Muchos de los encargos que realizó en esa etapa fueron hechos por el dictador Getulio Vargas, lo que no le impidió retratar de manera dramática la realidad humana y social del país. Portinari mostró siempre en su pintura la tragedia de los pueblos y las gentes menos favorecidas. Es constante en su obra la presencia del obrero, del campesino, del niño, de la mujer y también la de la preocupación por la religión.


Nunca se limitó al arte por el arte. “Mi arma es la pintura” dijo en una ocasión y la utilizó como lenguaje para expresar su postura ante la vida, las injusticias sociales y a favor de la paz, explicando el fundamento de su arte: “Los pintores que desean hacer un arte social y aman la belleza de la pintura en si misma, son los que no olvidan que están en este mundo lleno de injusticias para formar filas al lado del pueblo”.


"CRIANZA MORTA"

Fue un gran pintor. Su fuerza, como la de la mayoría de los pintores latinoamericanos, sobre todo los muralistas, es enorme y de gran impacto. Sus series, como la de los Niños de Brodowski que retratan la niñez de su pueblo, transmiten gran emoción. Al igual que muchos pintores de Latinoamérica llevó a sus lienzos a los seres anónimos de su pueblo.


Pero Portinari también pintó a las damas bonaerenses del Buenos Aires de 1947, ciudad de intensa vida cultural y nocturna donde Portinari hizo amigos para toda la vida como Rafael Alberti, Nicolás Guillén o Giuseppe Eugenio Luraghi poeta y crítico que más tarde publicaría varios libros sobre su vida y obra.


"A SENHORA AIMÉE"


Hay una hermosa anécdota de aquella época. Se dice que una noche, en un bar de Buenos Aíres, el poeta cubano Nicolás Guillén, compañero de ideas y tertulias literarias escribió en una servilleta el poema “Un son para Portinari”. Años después, un exiliado, el chileno Horacio Salinas, director del conjunto musical “Inti Illimani”, lo musicalizó y lo incluyó en el repertorio de su grupo. La argentina Mercedes Sosa, recientemente fallecida, lo cantó por toda América Latina. Preciosa anécdota que nos muestra la creatividad de los artistas de los cuatro países latinos.



Pero si una técnica podía mostrar el arte y creatividad de Portinari en todo su esplendor sin duda era la técnica del muralismo y las paredes de la Fundación Hispánica iban a ser el lugar propicio.


Cuatro son los murales de Cândido Portinari que adornan el vestíbulo de la Sala Hispánica de Lecturas.

Portinari los pintó ayudado por su hermano Luiz. Él mismo puso como condición que las figuras y objetos fuera representativos no sólo de un periodo, sino de todas las etapas sucesivas a la llegada de los portugueses y españoles a América.


"DESCUBRIMIENTO DE LA TIERRA"

En la primera pared decidió describir el primer acontecimiento, el descubrimiento, pero sin especificar si eran los portugueses bajo Cabral o los españoles bajo Colón.

Esta pintura, “El descubrimiento de la Tierra”, no está dominada por los capitanes, almirantes, o los frailes de la conquista, sino por los marineros que tripulaban la flota. Es el mural con la composición más barroca de la serie. Dividido verticalmente por las cuerdas de los aparejos y escaleras del barco. Las diagonales de las bordas y la turbulenta masa de agua se juntan con las figuras poderosas de los hombres. El viento de la conquista parece soplar en la pintura y su efecto está resaltado por los colores azul, gris y blanco, las tonalidades del mar.




"ENTRADA EN EL BOSQUE"

A continuación describió el gran tema de la colonización, la conquista de los bosques y la dominación de las tierras. El acto de penetración que gradualmente tuvo lugar en toda la América hispánica desde Patagonia hasta Río Grande y lo hizo con “Entrada en el Bosque”, de composición cuadrada y con dos figuras dominando la escena en el lado derecho. De figuras más estáticas y sólidas que en el primero, pero igualmente se ve la insistencia en las cosas básicas y la meticulosa representación de las manos y brazos de los exploradores.




"EDUCACION DE LOS INDIOS"

En el tercer mural representó los principios culturales a través de enseñanza a los indios por los miembros de las órdenes religiosas. La “Educación de los Indios” fue desarrollado de forma triangular y aunque el tema es internacional, tiene un claro matiz brasileño. Es un asentamiento costero del siglo XVI. Una aldea en la que los jesuitas trabajaron pacíficamente para instruir a los indios Tupi. El pintor agrupó las figuras haciendo resaltar la confianza de los indios hacia sus maestros.



"LA MINERIA DEL ORO"

Para el mural final reservó el tema del trabajo y escogió la minería, el aspecto más sobresaliente de la economía de Brasil y otras partes de Centro América y América del Sur en la época colonial. En “La minería del Oro” cambió su primera idea de muchos personajes en un tortuoso río por la de un solo bote con un grupo de figuras. El pintor introdujo un modelo frenético a través de la mano del trabajador levantada agarrando y gesticulando. Impresionista en el color, en el cabello de los mineros, en los destellos del oro y de los peces, es una pintura que marca la evolución más avanzada del estilo del mural del pintor en un camino hacia la disolución del color y la forma.


En las figuras de los murales Portinari representó las tres razas de las Américas: la india, la negra y la blanca.

En lo referente a la técnica, los murales podían pintarse sobre lienzo en las paredes, o directamente sobre las paredes con yeso mojado (la auténtica técnica del fresco), o con yeso seco al temple. Portinari dominaba las tres, pero eligió la tercera porque prometía mejor mezcla de monumentalidad con colorido luminoso, porque le parecía el más efectivo para el pequeño espacio y porque le permitía a él mayor libertad de experimentación.



Cândido Portinari recibió, entre otros honores, la Legión de Honor de Francia, el Guggenheim’s Nacional Award y la Medalla al Pintor del Año por el Internacional Fine Art Council. En ocasiones se le apodó como el “Miguel Ángel brasileño”.


Su obra se encuentra en numerosos museos del mundo, como la que encabeza esta entrada, “Morro” que cuelga en el MOMA de Nueva York.


"AUTORRETRATO"


Portinari estuvo afiliado al Partido Comunista de Brasil del que nunca se desligó. Se presentó como candidato por este partido a Diputado Federal en 1934 y a Senador en 1946. No tuvo éxito en política y fue derrotado en ambas ocasiones.

El gran artista murió a raíz de un envenenamiento producido por las pinturas que utilizaba en sus obras. La muerte le sobrevino a consecuencia de una intoxicación plúmbica en 1962.



NOTA: Para mejor visualizar la fotografía “picar” con el ratón encima de las que interesen.

Para la lectura de entradas anteriores, ir a la ventana de la derecha y “picar” en los años y meses. Se desplegarán los títulos correspondientes a cada fecha.

Fuentes consultadas:

Archivo propio.

Arte latinoamericano siglo XX. .Eduard Lucie-Smith (Destino)

Arte de Latinoamérica en el siglo XX (Sullivan)

Fotografía: archivo propio y la misma red.

lunes, 5 de octubre de 2009

JOSE CLEMENTE OROZCO, el expresionismo en el mural


Si al hablar de la obra de Siqueiros es imposible no mencionar su ideología, al hablar de Orozco es obligado hablar de expresionismo.


Merece la pena analizar la obra de este pintor que es, de los muralistas, el único aún recordado entre las recientes generaciones de artistas, artistas que se han visto muy influenciados por él.

Su expresionismo se manifiesta tempranamente. Curiosamente, tiene mucha similitud con pintores como Beckmann o Emil Nolde de los que fue contemporáneo, pero es casi imposible que hubiera conocido la obra de ambos. Particularmente pienso que también su carácter tiene paralelismo con el de los expresionistas alemanes aunque los orígenes sociales fueran bien distintos.


LA MESA DE LA FRATERNIDAD(1930)


José Clemente Orozco (1883-1949) nació en Jalisco y recibió educación plástica en la Academia de S.Carlos. A los 17 años perdió su mano izquierda pero al parecer eso le sirvió para desarrollar un proceso de “compensación”. Fue la época de “tanteo”, artísticamente hablando. Se dejó atraer por la obra de Posada y del Dr. Alt y también se puso a prueba como caricaturista, oficio que le sirvió durante la guerra civil.


ZAPATA


Era terriblemente escéptico. Su visión de la historia era una visión desencantada. Con ironía decía no haber tomado parte en la Guerra Civil y consideraba la Revolución como un carnaval divertido, carnaval que no le impidió ganarse la vida como caricaturista en el transcurso de ella.


LOS SOLDADOS


Tenía una tendencia a lo dramático y a lo siniestro y su obra así lo muestra (“Sueño” 1940). En su mural “Catarsis”, puede verse a las masas ardiendo en un fuego purificador y en primera fila unas prostitutas.



Detalle de "CATARSIS" Palacio de Bellas Artes


Orozco polemizó con Rivera y con Siqueiros y más de una vez dejó manifiesta su casi enemistad con el primero. Fue el único que proclamó que sus murales, al contrario de lo manifestado por Rivera, no tenían su inspiración en la pintura precolombina.


Se podría decir que era un anarquista y que se anticipó a la postmodernidad en casi medio siglo. Fue el primero de los “catastrofistas”, modalidad iconográfica que tuvo brotes por todo el mundo (“Cristo destruye su cruz” 1932-1934).


DESTRUCCIÓN DEL VIEJO ORDEN(1926-1927)



Vivió un tiempo en Nueva York pero no consiguió la fama de Rivera. Su concepto de la historia y de la política se encuentra en las antípodas de éste. La época de Nueva York fue una época de desorden en la que trabajó de rotulista en una fábrica de muñecas y finalmente regresó a México donde se posicionó como muralista a la altura de los componentes de este movimiento.


EL CABALLO METÁLICO



La historia le ha colocado junto a Rivera y Siqueiros. Orozco era pintor, no ideólogo y su obra no fue propagandística. En 1946 recibió el Premio Nacional de Arte y Ciencias de México.

Murió en Ciudad de México y fue enterrado en la Rotonda de los Hombre Ilustres, honor que por primera vez se dio en México a un pintor.


NOTA: Para mejor visualizar la fotografía “picar” con el ratón encima de las que interesen.

Para la lectura de entradas anteriores, ir a la ventana de la derecha y “picar” en los años y meses. Se desplegarán los títulos correspondientes a cada fecha.



Fuentes consultadas:

Archivo propio.

Arte Latinoamericano del Siglo XX (Edición Edgar Sullivan)

Arte Latinoamericano Siglo XX Eduard Lucie-Smith (Ediciones Destino)

Fotografía: archivo propio y la misma red

jueves, 24 de septiembre de 2009

DAVID ALFARO SIQUEIROS, el arte comprometido.


Que el clima y el paisaje condicionan a los hombres, de todos es sabido. Que la obra del artista es condicionada por ellos, una consecuencia lógica. La luminosidad de las tierras cálidas hace que la obra sea más rica , y en el recorrido que llevamos últimamente en este Blog nos encontramos en países luminosos donde los haya. En la entrada de hoy y sin salir de las hermosas tierras del continente Americano, hablaremos de un movimiento que fue fundamental para el arte de aquellas tierras. Un movimiento lleno de color y energía. Me refiero al muralismo mexicano. El muralismo tuvo también figuras importantes en otros países del Continente, sobre todo en Ecuador y Brasil. Del primer país un buen representante fue Guayasamín (este Blog entrada 28 agosto) y de Brasil en próxima entrada nos acercaremos a la figura de Portinari como exponente del mural brasileño.


Pero hoy hablaremos de México que es dónde se puede decir que nació y enraizó con fuerza el arte del mural. La riqueza de los muralistas, además de su arte, consistió en ser cronistas de una época.


MURAL de SIQUEIROS en el TECPAL


Posiblemente para muchos decir muralismo es decir Diego Rivera, pero vamos a tratar de otros muralistas que junto al primero fueron, cada un en su estilo, tan importantes como él. Me refiero a Siqueiros y Orozco.

Cuando se nombra el muralismo en México hay que hacer referencia a este triunvirato y por ello me atrevo en esta entrada a detenerme en uno de sus componentes, en concreto en la vida y obra de David Alfaro Siqueiros, el más político de los muralistas. Y al hacerlo nos encontramos, que además de la fuerza característica de la pintura mexicana, posee la del hombre revolucionario y comprometido y como tal se expresó en su obra.



VICTIMAS DE LA GUERRA


David Alfaro Siqueiros (Ciudad Camargo 1896-México 1974). Su obra pictórica fue casi en su totalidad el muralismo y su vida política fue tan intensa o más que la artística. Pintó entre rejas y pintó en el exilio. Toda su obra refleja la revolución social que se estaba dando en México.

Estudió en la Academia de San Carlos en Ciudad de México y ya entonces participó en numerosas huelgas estudiantiles.

Bajo el patrocinio del Gobierno tomó parte en el renacimiento de la pintura al fresco decorando con murales los edificios públicos. En 1919 viaja a Europa y en París conoce a Rivera.




MURAL EN LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MÉXICO


En 1925 realiza los murales de la Universidad de Guadalajara y también pinta los murales de la Escuela Nacional Preparatoria. Es en este regreso a México cuando organiza el sindicato de pintores escultores y grabadores revolucionarios.


Militó en el Partido Comunista Mexicano y se dedicó al activismo político, representando en sus frescos temas de temática revolucionaria para alentar a las clases sociales más desfavorecidas.

Siqueiros fue encarcelado unas siete veces y otras muchas exiliado a causa de sus creencias Marxista-Stalinistas. Su vida fue un salir y entrar en su país de origen y también de otros en dónde desarrolló su obra y su militancia política. En 1962 fue encarcelado por el Gobierno Mexicano durante cuatro años.


SURREALISMO


Sus pinturas, muy particulares, son una mezcla de estilos: futurista, expresionista y abstracto, con colores fuertes e intensos. No es raro encontrar estos estilos en la pintura mexicana, pero lo que hace espectacular la pintura de este artista, es que muestre en ella todos los estilos a la vez.



Entre los elementos que mejor caracterizan sus mejores trabajos están las perspectivas muy dramáticas, con figuras robustas de color atrevido y con frecuencia muy surrealistas.


Su primera exposición individual tuvo lugar en el Casino Español de Ciudad de México en 1932. Al año siguiente sería deportado y viaja a Argentina y Uruguay de donde es nuevamente expulsado. Se instala en Nueva York y crea el Taller experimental Siqueiros.


VOLCÁN EN ERUPCIÓN


Define el taller como: “un laboratorio de técnicas modernas del arte” y en él explora las posibilidades de las nuevas herramientas, las pinturas industriales, la fotografía y otras muchas técnicas de vanguardia. Entre sus alumnos está Pollock. En el taller se trabaja con el fin de definir un estilo realista de temática política para la creación de carteles y murales.


Detalle del relieve "UN NUEVO AMANECER"


Entre 1937 y 1939 lucha en la guerra civil española contra los fascistas. De nuevo en México es acusado de participar en el atentado contra Trotsky y huye del país. Pintará en La Habana y en Bolivia y de vuelta a México realizará los murales del Palacio de Bellas Artes de la capital mexicana.

En los años cincuenta pinta los murales del Museo Nacional de Historia de la Ciudad Universitaria.



MURAL "LA MARCHA DE LA HUMANIDAD" en el POLIFORUM SIQUEIROS


Es nuevamente encarcelado y cuando en 1964 sale indultado realiza el que se dice que es el mural más grande del mundo, titulado La marcha de la humanidad” culminación de los sueños del artista y que forma parte del “Poliforum Siqueiros”, un foro múltiple donde se realizan actividades culturales, políticas y sociales.




RESTAURANDO MURAL encontrado en un sótano


A los treinta y tres años de su muerte, en un homenaje a su figura en la Rotonda de los Hombres Ilustres del Panteón Civil de Dolores, Adriana Siqueiros, su única hija, se lamentaba del olvido de la obra de su padre y reivindicaba que la obra saliese a la luz y formase parte de una exposición permanente.


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Fuentes consultadas: Archivo propio.

Arte latinoamericano del siglo XX (Edición de Edgar Sullivan).

Siqueiros, la piel y la entraña. Julio Scherer García.

Arte de Latinoamérica en el siglo XX. Edward Lucie-Smith (Ediciones Destino)

Fotografías: Archivo propio y la misma red.

sábado, 5 de septiembre de 2009

MARIO CARREÑO. Desde el Caribe a la Cordillera.

SIN TITULO

Para unos cubano, para otros Chileno. Posiblemente el arte de este hombre fue lo suficientemente grande e internacional como para traspasar las fronteras. Nació en La Habana en 1914 y murió en Chile en 1999. En una retrospectiva que en 2004 le dedicaban en ese país andino decían que era: “uno de los exponentes más destacados de la pintura latinoamericana y un extranjero que hizo suya nuestra tierra”.

Si recorremos ese “arco imaginario” que se puede trazar desde Cuba hasta Chile haciendo alegoría de su vida, nos encontraremos a un artista fascinante, de factura exuberante y colorista representativa del Caribe que le vio nacer y que no le abandonaría en toda su vida artística y también al hombre cosmopolita que se abrió al mundo. Prueba de ello es el reconocimiento que logró en Europa y EE UU.

Como anécdota recordar que una reciente subasta de Pintura Latinoamericana (mayo de este año en curso) celebrada en la casa de subastas Crhristie’s, adjudicó “Fuego en el Batey” por 2.188.100 dólares. Ésta es una obra que se había dado por desaparecida durante años y que fue redescubierta en Long Island (Nueva York).

FUEGO EN EL BATEY

De La Habana viajó a Madrid dónde ingresó en la Escuela de San Fernando. Conoció a Neruda y su círculo de amigos artistas, Alberti y Lorca entre otros. Fue al estallar la guerra civil española cuando, como muchos intelectuales de España, se trasladó a México. Este país sería fundamental en su obra ya que allí conoció a los grandes muralistas Rivera, Siqueiros, Orozco y Rufino Tamayo (este blog entrada 8 de agosto). Por influencia de ellos el mural llegaría a formar parte de su obra. También estudió en París dónde fue conocido en el ambiente intelectual. Con el estallido de la guerra mundial parte para N.York. La estancia en esta ciudad fue muy fructífera y la compartió con estancias esporádicas en La Habana a donde regresaría en 1951 y dónde ejerció de profesor. En una de esas estancias en Cuba hacia 1942 fue visitado por Siqueiros con el que trabajó en un mural.

DANZA

Fue hacia 1958 cuando los acontecimientos políticos de la Isla con la dictadura de Batista, hacen que se dirija a Chile país que ya había visitado anteriormente y en el que había impartido diversos cursos y recibido varios premios.

Con toda seguridad su amistad con Pablo Neruda y la propia Universidad de Chile que era el lugar en dónde había impartido cursos de arte, tuvieron mucho que ver en la decisión de elegir ese país. Fue una figura destacada en el medio artístico y cultural de Chile. Cuando le llegó la muerte en el país andino, el pintor tenía la nacionalidad chilena.

La obra de Carreño está influida en sus orígenes por el Renacimiento, el surrealismo y la de un Picasso clásico. Evolucionaría hacia un estilo épico, sobre todo por influencia de sus amigos los muralista Siqueiros y otros mexicanos. Con estos artistas comenzó a experimentar con pigmentos industriales obtenidos de la nitrocelulosa, como el “duco”, un esmalte que seca muy rápido y que le obligaba a trabajar con gran velocidad sin tiempo para hacer esbozos. Realizaría unas 15 obras con esta técnica que por la paleta, el estilo y la temática son auténticos iconos de la pintura cubana.


CORTADORES DE CAÑA

De la primera década de los cuarenta, cuando su obra era fuertemente nacionalista, tenemos “Los cortadores de cañas”.

Esta pintura sobre tabla de fuerte color tropical, muestra a los cortadores en plena faena cotidiana de cortar la caña. Los músculos, exagerados en su tamaño y los machetes en la mano, dan muestran a la vez de fuerza y gran movilidad.


RECINTO ALUCINANTE

El estilo figurativo iría desapareciendo para entrar en un cubismo sobre la segunda mitad de los años cuarenta y sobre los cincuenta en una abstracción. Posteriormente y ya instalado en Chile su obra sufriría grandes transformaciones e incluso sobre los 60 volvería a un estilo figurativo.


ARBOL TROPICAL (1993)


El norte de Chile con su paisaje fue una constante en su obra. Los volcanes y la cordillera estuvieron bien presentes en sus lienzos. También realizó una serie de figuras femeninas frente al mar inspiradas en los mascarones de proa de su amigo el poeta Pablo Neruda. No olvidemos que la casa del poeta en Isla Negra rebosaba de estas peculiares figuras que él coleccionaba.


MASCARON DE PROA


Expuso en diferentes países y sus obras forman parte de importantes museos y galerías, como el Museo de Arte Moderno de Nueva York, Museo de Arte de San Francisco, en Californía; Museo de Bellas Artes en Caracas, Museo de La Habana, Musée d’Art Moderne de Ceret, Francia, Museo de La Plata, Argentina, Museo de Arte Moderno de América Latina en Washington y el Metropolitan Museum de Miami.


NOTA: Para mejor visualizar la fotografía “picar” con el ratón encima de las que interesen.

Para la lectura de entradas anteriores, ir a la ventana de la derecha y “picar” en los años y meses. Se desplegarán los títulos correspondientes a cada fecha.


Fuentes consultadas: Archivo propio.

Arte Latinoamericano .(Edward Sullivan (Madrid 1996)

Latin Amererican Art. ( N.York 2001)

Fotografías Archivo propio y la misma red.